viernes 18 de abril de 2008

La era del petroleo.

Así se conocerá en los libros de texto el periodo que va desde principios del siglo XX a mediados (con mucha suerte) del XXI. Hagamos un poco de historia:

Los combustibles fosiles fueron todo un hallazgo, y gracias al mismo se debe el vertiginoso "progreso" que se ha alcanzado en el último siglo. Fue una revolución: toda una energia sencilla de tratar y abundante se presentaba como una fuente virgen a explotar, y asi se hizo. Aunque ya se conocia de antes, a partir de la segunda querra mundial se comenzó con un crecimiento continuado que se sustentaba en el crudo. Cada generacion gastaba más del doble que la anterior. Con ello las empresas petroliferas tenian el negocio asegurado, controlaban la extracción, el refinamiento y la distribución. La ley de oferta y demanda, con una materia prima tan abundante, hacia bajar los precios hasta que occidente llegó a vivir sobre un mar de petroleo.



Entonces llegó la década de los setenta.

La cultura de la abundancia habia promovido un gasto indiscriminado, nuevos y abundantes yacimientos de crudo estaban siendo explotados en oriente, y muchos otros en EEUU y otros paises. Sin embargo a finales de los setenta algo cambió. Los paises de oriente medio entre otros quisieron controlar la extraccion de petroleo en sus paises y con ello su valor: querian una porcion mas grande del pastel en lugar de la limosna que las petroleras le daban por dejar explotar su petroleo. Esto provocó la crisis del petroleo de 1979 y 1980, con la consecuente subida de precios. Desde años atras se habia estudiado otras fuentes de energia más limpias, como por ejemplo la nuclear, pero no habian sido puestas en práctica porque no habia necesidad: el petroleo era una fuente barata y sencilla de utilizar. La crisis cambió este hecho, con lo cual tambien hubo un cambio en la mentalidad de occidente. Francia, por ejemplo, instaló hasta trece centrales nucleares en su pais, simultaneamente se mejoró la eficiencia energetica de los automoviles y se impulso una cultura del ahorro extraña hasta entonces.

Fue un buen remiendo, pero nada más que eso: un parche.

Actualmente estamos viendo una escalada en los precios del petroleo sin precedentes. Analizemos el siguiente gráfico que muestra la evolucion de los precio:

(Clic en la imagen para ampliarla)

Se puede apreciar como hasta principios del nuevo milenio los precios se mantenian más o menos estables en torno a los 20 dolares. Hacia el ultimo lustro se ve un crecimiento descontrolado del precio del barril, lo cual lo lleva a un maximo histrico de 65 dolares barril.

Hoy, a 18 de abril de 2008, el precio del barril brent esta a 111 dolares el barril.

Es algo de lo cual se habla bastante poco, pero esta crisis es significativamente más importante en terminos relativos a la imponente crisis de principio de los 80 (en la cual la subida fue de 5 ha 25 dolares) Las causas de este fenómeno se pueden encontrar en una administración pesima en politica exterior e interior de EEUU, con guerras que, lejos de hacer el precio del barril como dijo una avispada ministra de exteriores del gobierno Aznar, han provocado lo contrario. Pero seria un error retringir la explicacion de este hecho a lo comentado anteriormente, pues hay que tener en cuenta un dato crucial y mucho más importante: el petroleo se agota.

Los yacimientos que se encuentran no son tan abundantes como los de antaño, eso, unido a el aumento casi exponencial de la demanda energetica, crea un desequilibrio que es dificilmente sostenible. De este hecho hablaré con más detenimiento en cuanto trate la teoria del pico de Hubbert. La conclusión que saco es la siguiente: aunque se encuentre, algo que es poco probable, nuevos yacimientos como los que se han encontrado en Brasil, ese heco sólo servira de nuevo como parche durante unos pocos años más, pues el pecado del petroleo es que se ha partido de una premisa equivocada: el petroleo no es abundante y no es barato. No se puede sustentar toda una civilizacion como la occidental sobre una fuente energetica que se agota y más teniendo un crecimiento casi exponencial en cuanto a la demanda energetica.